Dar la mano, recibir un abrazo, dar dos besos a alguien en la calle, ser tocado accidentalmente en una multitud … son situaciones habituales y cotidianas que para la mayoría de las personas pasan desapercibidas. Sin embargo, para las personas que sufren hafefobia, estas simples interacciones pueden desencadenar una intensa ansiedad.

La hafefobia, o miedo a ser tocado, es una condición en la que una persona experimenta un miedo intenso e irracional a ser tocada por otras personas. Como es lógico pensar, este miedo puede interferir significativamente en la vida diaria de la persona y, sobre todo, en sus relaciones sociales.

Además, las personas que sufren esta fobia pueden sentirse constantemente en guardia, anticipándose a situaciones en las que puedan ser tocadas. Esta ansiedad constante puede afectar a su autoestima y bienestar emocional.

hafefobia

Síntomas de la hafefobia

Los síntomas de la hafefobia pueden variar de una persona a otra, pero generalmente incluyen tanto reacciones físicas como emocionales (cognitivas y conductuales) cuando la persona se enfrenta al contacto físico o incluso a la simple idea de ser tocada.

Entre los síntomas más habituales encontramos:

  • Pensamientos irracionales, como por ejemplo pensar en la posibilidad de contagiarse de alguna enfermedad.
  • Sentimiento de nerviosismo, angustia, pánico o terror antes, durante o después de estar expuesto al contacto físico.
  • Hipervigilancia. Estar constantemente alerta ante la posibilidad de contacto físico, puede causar tensión y estrés crónico.
  • Irritabilidad o frustración
  • Miedo a perder el control
  • Nivel alto y constante de preocupación
  • Movimientos repetitivos sin una finalidad concreta
  • Huida y evitación del estímulo que nos toca o que tengamos que tocar
  • Comer/beber en exceso
  • Limitación de las interacciones sociales para evitar posibles situaciones de contacto.
  • Taquicardias
  • Sudoración excesiva
  • Sensación de mareo o ahogo
  • Tensión muscular
  • Nauseas
  • Temblores o estremecimientos

 

Qué causa hafefobia

Existen varias razones por las que una persona puede desarrollar una fobia específica como la hafefobia. Estas son las causas más habituales:

-Experiencias traumáticas

La hafefobia puede originarse en la niñez si se experimentó una situación traumática relacionada con el contacto físico, como abuso físico, acoso, o una invasión personal.

-Condicionamiento

Una persona puede desarrollar hafefobia si ha sido enseñada desde una edad temprana a evitar el contacto físico, si ha recibido mensajes negativos sobre él o si ha observado a alguien cercano, como un familiar, que tenga miedo al contacto.

Aquí es importante destacar el impacto que ha tenido la pandemia recientemente vivida y cómo ha hecho que nuestras conductas sociales hayan cambiado.

-Trastornos de ansiedad

La hafefobia puede estar asociada con trastornos de ansiedad más amplios, como trastorno de ansiedad social, trastorno de pánico o trastorno obsesivo-compulsivo.

-Problemas de autoestima

Las personas que tienen baja autoestima o que se sienten inseguras pueden ser más propensas a desarrollar fobias, incluida la hafefobia.

 

Qué consecuencias conlleva sufrir hafefobia

La hafefobia, como cualquier otra fobia, conlleva que la persona trate de evitar activamente aquellas situaciones que le provocan miedo. En este caso consistiría en evitar el contacto físico con otras personas, evitar lugares concurridos o evitar actividades sociales. Esta evitación constante trae consigo diferentes consecuencias:

-Problemas en las relaciones

En el ámbito familiar, la hafefobia puede crear tensiones y dificultades en las relaciones con los demás. La falta de contacto físico puede ser percibida como rechazo por parte de los seres queridos, especialmente si son niños, generando conflictos y distanciamiento.

De igual modo sucede con las relaciones sociales, ya que la persona va a tratar de evitar saludos, abrazos o incluso dar la mano, lo cual puede llevar a que otros perciban a la persona como distante o fría, dificultando las oportunidades de entablar amistades y relaciones íntimas.

-Interferencia en el trabajo

En el entorno laboral, la haptefobia puede tener consecuencias negativas. La interacción física es común en muchas profesiones, desde saludar a colegas y participar en reuniones de equipo hasta tratar con clientes. Evitar estas interacciones puede afectar a la productividad y al trabajo en equipo, e incluso limitar las oportunidades de ascenso profesional, más aún si la fobia provoca ansiedad en el entorno laboral.

-Aislamiento

En casos extremos, la hafefobia puede conducir al aislamiento social. Las personas pueden evitar salir de sus hogares o participar en actividades sociales por miedo al contacto físico. El hecho de limitar sus experiencias y oportunidades puede tener un impacto devastador en la calidad de vida y la salud mental de la persona afectada.

-Tensión y estrés crónico

Al estar en constante hipervigilancia y alerta ante la posibilidad del contacto físico, la persona puede llegar a sufrir estrés crónico, ansiedad e incluso depresión.

-Malestar emocional

Ante esta situación, es normal que la persona tenga sentimientos de vergüenza o culpa debido a la dificultad para participar en interacciones sociales normales que involucran contacto físico.

-Dificultades en la vida diaria

Las actividades diarias pueden volverse complicadas o incómodas para las personas con hafefobia, especialmente si implican contacto físico con otras personas, como ir de compras, usar transporte público o visitar lugares concurridos.

 

Cómo tratamos la hafefobia en ACM Psicólogos

El tratamiento de la hafefobia, al igual que el de otras fobias, puede incluir una combinación de terapia cognitivo-conductual, exposición gradual y técnicas de manejo del estrés:

-Con la Terapia cognitivo-conductual podemos ayudarte a identificar y cambiar los pensamientos y comportamientos irracionales que contribuyen a la fobia. Esto puede incluir trabajar para desafiar creencias negativas sobre el contacto físico y desarrollar habilidades para manejar la ansiedad.

– Trataremos de realizar una visualización guiada para que puedas imaginar situaciones de contacto físico de manera controlada y positiva, lo cual puede ayudarte a reducir el miedo y la ansiedad.

– La exposición gradual implica exponerse gradualmente a situaciones que te provocan ansiedad, comenzando por aquellas que te generan menos ansiedad y después iremos avanzando hacia situaciones más desafiantes. De este modo irás poco a poco desensibilizándote al miedo al contacto físico.

– Te enseñaremos técnicas de relajación, como la respiración profunda o la meditación, que pueden ayudarte a reducir la ansiedad asociada con la hafefobia.

– En caso de que la fobia provenga de un hecho traumático vivido, en ACM Psicólogos podemos realizar terapia EMDR para que puedas digerir las emociones traumáticas y que dejen de afectarte en el presente.

En ACM Psicólogos, entendemos lo angustiante que puede ser vivir con hafefobia y estamos aquí para ayudarte. Nuestro enfoque terapéutico personalizado se centra en abordar tus preocupaciones individuales y trabajar juntos para superar el miedo al contacto físico.

Utilizamos técnicas basadas en la evidencia, como la terapia cognitivo-conductual y la exposición gradual, para ayudarte a recuperar el control sobre tu vida y sentirte más cómodo en situaciones sociales. Contacta con nosotros y pide ahora tu primera consulta para que puedas disfrutar de unas relaciones más saludables y una mayor calidad de vida cuanto antes.

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