Llámanos al 910 14 13 76 / 647 935 514

Autor del archivo

identidad sexual

Identidad sexual, sexo y género en la adolescencia

En los últimos tiempos se ha venido utilizando de forma similar y a veces como sinónimos los términos “sexo” y “género”. Sin embargo, existen diferencias entre ellos que pueden ser interesantes a la hora de abordar la sexualidad del adolescente. Así como, va a ser esencial poder diferenciar identidad sexual de identidad de género.

¿Sexo o género?

Como primera aproximación, podemos entender “sexo” como el componente biológico (genes, hormonas, genitales…); que da lugar a un polimorfismo sexual (varones, mujeres y sujetos ambiguos); y que se va desarrollando a lo largo del desarrollo evolutivo. De esta forma, podemos hablar de sexos; de la sexología; de la identidad sexual; de la orientación del deseo sexual; de la conducta sexual (comportamientos, sentimientos, fantasías sexuales,…); de las disfunciones sexuales; de la educación sexual y de la discriminación sexual. Por otro lado “género” hace referencia a los comportamientos socialmente aceptados por una sociedad determinada para cada morfismo sexual (varón o mujer); es decir, los roles, los estereotipos y las asimetrías sociales.

La construcción de la identidad sexual

En el desarrollo sexual y de género podemos encontrar diferentes fases a lo largo del proceso evolutivo; a través de las cuales el niño va a ir poco a poco construyendo su identidad sexual y de género; hasta la vida adulta, donde continúa el desarrollo.  Vamos a señalar las fases más relevantes para la sexualidad adolescente.

La primera identidad sexual

Entorno a los 7 años de edad, se produce de forma paulatina la construcción de la primera identidad sexual. El niño comienza a percibirse y concebirse como niño o como niña; es decir, a clasificarse como tal dentro de su categoría, y a clasificar a los demás.  Va a ser consciente de que el cambio de apariencias no conlleva un cambio en su condición de pertenencia a un determinado sexo. Va a experimentar  satisfacción o insatisfacción de pertenecer a un sexo  determinado. Junto con esta primera identidad sexual; tiene lugar la correspondiente identidad de género o el grado de identificación con los papeles asignados por una determinada sociedad a la condición de su específico morfismo sexual; es decir lo que la sociedad asume que es típico de un sexo pero no del otro.

Es importante señalar, que la identificación sexual y la identidad de género son dos dimensiones bien diferenciadas; que requieren su reconocimiento como tal y un aprendizaje independiente.  Es decir, el hecho de ser varón o mujer no dificulta, ni incapacita para desarrollar o desempeñar ninguna de las funciones comunes que exigen nuestra sociedad actual. O, desde otra perspectiva, la elección de cualquier función propia de la edad, que a uno le apetezca, no tiene por qué interferir en el normal desarrollo de su identidad sexual: ser varón o mujer, y estar y vivirse a gusto por el hecho de ser y pertenecer a ese dimorfismo sexual.

La nueva identificación sexual

Entorno a la pubertad y a lo largo de la adolescencia se van a producir numerosos cambios tanto físicos como psicológicos, que van a permitir la construcción de los fenómenos más típicos de esta etapa del ciclo vital, la nueva identificación sexual, y con ella, la identidad de género.

Uno de los principales cambios que se va a producir es a nivel endocrino, las hormonas masculinas y femeninas van a enviar mensajes a distintas partes del cuerpo, de forma que éste (mujer o varón) va a empezar a experimentar las modificaciones típicas de la adolescencia. Ante estas importantes modificaciones corporales, el adolescente  va a tratar de entender qué es lo que está pasando y qué significan todos estos cambios; para tratar de adaptarse lo mejor posible a esta nueva situación. Al igual que su cuerpo se ha modificado considerablemente, su sexualidad también va a cambiar drásticamente; los órganos genitales han sufrido apreciables cambios y las posibilidades de reproducción se hacen presentes.

El adolescente se llena de dudas: ¿Qué hacer ante estos hechos? ¿Cómo comportarse? ¿Cómo encauzar su orientación sexual? ¿Hay reglas de obligado cumplimiento? ¿Qué es lo que está moralmente bien y lo que está mal? ¿Se puede y conviene ser bisexual? ¿Hay que ser necesariamente heterosexual? ¿Está permitida la homosexualidad? ¿Qué ocurre si trato de no hacer caso de todo esto para dedicarme a cosas de mayor provecho?

A todo esto se le une necesariamente el problema de la identificación de género, es decir, el de la aceptación o rechazo de los papeles que cada sociedad asume son los más idóneos para cada sexo. Éstos van desde la elección de carrera hasta el modo en que se han de desarrollar las distintas labores tanto en la esfera doméstica como en el resto de espacios o contextos públicos.

Por lo tanto, es esencial distinguir entre identidad sexual (ser consciente de ser varón o mujer y gozar de poder serlo),  la correspondiente orientación sexual (la atracción por uno u otro sexo, por ambos o por ninguno), y la identificación con los roles y sistemas de creencias que una sociedad determinada juzga propicios para las mujeres pero no para los varones, o a la inversa, en los ámbitos que desbordan el terreno de lo sexual.

La orientación del deseo sexual (atracción física o emocional),  puede dar origen a diferentes condiciones sexuales y estilos de vida: heterosexual,  homosexual, bisexual, transexual, asexual, pansexual, atrosexual, demisexual, sapisexual, junto con las posibles disfunciones específicas de cada sexo.

Escrito por : Patricia Palacios

Psicóloga Sanitaria ACMpsicólogos

Leer más

sexualidad adolescente

La sexualidad en los adolescentes

¿Sexualidad y adolescentes?¿Son los adolescentes activos sexualmente? ¿Qué saben de sexualidad los jóvenes de 13 a 18 años? ¿Hay que hablar sobre sexualidad con ellos? ¿Qué está influyendo para que los adolescentes cada vez inicien su conducta sexual con menor edad? Es necesario conocer y abordar la sexualidad en los adolescentes desde una perspectiva biopsicosocial, que permita explicar y entender todos los aspectos esenciales de la misma. De este modo, se podrán atender las demandas y necesidades de los adolescentes para ayudarles a entender que ese eso de la adolescencia y el sexo.

La adolescencia como etapa del desarrollo evolutivo

La adolescencia es una etapa evolutiva que implica el paso de la niñez a la vida adulta. En este periodo se producen cambios tanto a nivel físico, emocional, cognitivo, como relacional. Todos estos cambios se producen un periodo de tiempo breve, lo que hace que cobren gran interés, y generen dudas en el adolescente sobre quién es y en quien se está convirtiendo.

En la sexualidad de los adolescentes, los cambios físicos se producen principalmente en el sistema hormonal e implican un desarrollo pronunciado de la madurez sexual y reproductiva. Se produce la maduración de los órganos sexuales primarios y aparecen los caracteres sexuales secundarios, que van a diferenciar a ambos sexos.

sexualidad adolescente

A nivel emocional y cognitivo también se van a producir cambios importantes en el adolescente. Se va a ir configurando su estilo de personalidad, es decir, su forma de relacionarse con el mundo que le rodea. Así mismo, va a cobrar relevancia el autoconcepto. Puesto que la adolescencia es el proceso psicológico en el cual el infante se transforma en adulto; se va a producir la diferenciación total como individuo. Es decir, el adolescente va a ir construyendo su identidad personal, separada de la de sus referentes hasta entonces, sus padres.

Este proceso evolutivo, por lo tanto, va a culminar en la construcción de la identidad personal del adolescente. Aspectos básicos dentro de este desarrollo personal y social van a ser la identidad sexual y la transición hacia el mundo relacional afectivo-sexual, es decir, la sexualidad del adolescente.

Leer más

anorgasmia

LA ANORGASMIA

¿Tus relaciones sexuales han dejado de ser placenteras? ¿Sientes que el sexo ya no es lo mismo que antes? ¿Tienes dificultades para disfrutar con tu pareja? Si estas dificultades aparecen relacionadas con la incapacidad de alcanzar el orgasmo, puede aparecer la anorgasmia.

En la respuesta sexual humana se pueden distinguir distintas fases:

  • Fase del deseo: fase inicial en la que aparecen pensamientos, emociones y sensaciones que hacen que la persona se sienta sexualmente motivada. Los cambios en aspectos psicológicos de esta fase son esenciales para el resto de la respuesta sexual.
  • Fase de excitación: se producen los primeros cambios fisiológicos como la erección y la lubricación vaginal.

  • Fase de meseta: tras el mantenimiento de la estimulación adecuada aparece la fase previa al orgasmo. Siguen produciéndose cambios fisiológicos que predisponen al orgasmo.
  • Orgasmo: se produce la descarga de la tensión sexual, es el climax de la respuesta sexual. Las manifestaciones fisiológicas son la eyaculación y la contracción de la plataforma orgásmica. La anorgasmia es una disfunción sexual que puede aparecer en esta fase de la respuesta sexual, al igual que la eyaculación precoz y la eyaculación retardada.
  • Resolución:se produce una pérdida progresiva de la tensión sexual y una vuelta gradual al estado previo a la excitación. Aparecen sensaciones de relación, bienestar, placidez o incluso sueño.

Leer más

conducta asertiva

¿La conducta asertiva se aprende?

¿Por qué algunas personas se sienten intimidadas  por los demás? ¿Por qué otras se defienden acusando y peleando contra los demás? ¿Es la asertividad algo heredado? ¿O, la conducta asertiva se aprende?

Cuando hablamos de asertividad nos estamos refiriendo a una habilidad o competencia. Al igual que aprendemos a conducir, y nuestra habilidad va mejorando con la práctica; la asertividad también se puede mejorar. Es decir, podemos ser más o menos asertivos en función de nuestras experiencias y oportunidades de aprendizaje. Veamos detenidamente qué factores pueden influir en la conducta asertiva.

conducta asertiva

La adaptación excesiva a lo que los demás esperan de nosotros

El ser humano es un ser social. En nuestra historia evolutiva pertenecer a un grupo ha significado mayor probabilidad de superviviencia, ha supuesto una ventaja muy importante para nosotros.  Aún hoy en día el sentimiento de pertenencia a un grupo sigue siendo  algo muy reforzante y que nos hace sentir muy bien.  Las habilidades o destrezas  a la hora de relacionarnos con los demás son claves para conseguir formar parte de los grupos. Si desarrollamos unas buenas habilidades sociales, entre ellas la conducta asertiva, no tendremos dificultades para sentirnos aceptados por los demás. Sin embargo, si nuestras habilidades sociales son escasas,  o no hemos tenido las oportunidades necesarias para desarrollaras; es de esperar que busquemos esta aceptación de cualquier forma, aunque esto suponga no tener en cuenta nuestras necesidades, preferencias, ideas y sentimientos.

Leer más

asertividad

La asertividad

¿Qué es la asertividad? ¿Forma parte de las habilidades sociales? ¿En qué cosiste lo que se denomina habilidades sociales? ¿Por qué son importantes y necesarias?

Las habilidades sociales

Las personas somos seres sociales y como tal necesitamos relacionarnos con los demás para sentirnos bien. Las interacciones sociales son la principal fuente de bienestar para las personas; nos ayudan a vincular y crear lazos afectivos, y esto un potente reforzador. Por este mismo motivo, las relaciones interpersonales también pueden convertirse en fuente de malestar  e insatisfacción. En el caso de que no dispongamos de las habilidades y destrezas sociales necesarias, para establecer buenas relaciones con los demás; va a aparecer el estrés y un gran malestar emocional. De hecho, las personas con pocas habilidades sociales son más propensas a sufrir ansiedad y depresión.

asertividad

Las habilidades sociales incluyen componentes como la asertividad; la comunicación verbal y no verbal; el hacer o rechazar peticiones; la resolución de conflictos interpersonales o la respuesta eficaz a las críticas. Podemos entenderlas  como las conductas, pensamientos y emociones implicados en las situaciones sociales, que nos ayudan a resolverlas de una manera eficaz. De tal forma que consigamos el máximo beneficio y las mínimas de consecuencias negativas, tanto a corto como a largo plazo.

La persona socialmente habilidosa va a hacer valer sus necesidades e intereses, pero también teniendo en cuenta los intereses y sentimientos de los demás; resolviendo las situaciones sociales de forma satisfactoria para ambos.

Leer más 1 Comentario

superdotados

Los superdotados y el éxito

¿Las personas superdotadas siempre tienen éxito?, ¿Sospechas que tu hijo pueda tener altas capacidades y esto te asusta?, ¿Problemas emocionales en personas con gran capacidad intelectual? ¿A mayor inteligencia mejor competencia social?

¿Qué quiere decir ser superdotado?

Socialmente está asociada la idea de tener una alta inteligencia a tener éxito en la vida. Sin embargo se observa que niños con un coeficiente intelectual elevado presentan problemas en el rendimiento escolar, conductuales y de adaptación social. Parece que el hecho de puntuar por encima de la media en las escalas de inteligencia, que miden el coeficiente intelectual, no lleva parejo siempre éxito ni bienestar emocional.

superdotados

Entonces, ¿cómo podemos entender esta paradoja que parece relacionar la inteligencia extrema con la debilidad psíquica? Ser superdotado conlleva un alto nivel de recursos intelectuales; gran capacidad de compresión; de análisis y de memorización. Pero, ¿implica algo más?

Leer más

dependencia emocional

La dependencia emocional

¿Necesitas a tu pareja para vivir?; ¿Te sientes atrapado en tu relación?; ¿Te sientes atado y sin poder salir de una relación llena de discusiones y lágrimas?; ¿Lloras con frecuencia anhelando esos momentos de felicidad y ternura?; ¿Tu pareja se ha convertido en esa persona imprescindible para ti, pero a la vez sufres, tus ilusiones se desvanecen y te sientes perdida sin ella?; Te descubres con pensamientos del tipo “tengo que estar pendiente de lo que mi pareja desea, para me quiera” o “siento que no me quiere o no soy importante para ella cuando hace planes sin contar conmigo”. Puede que te encuentres en una situación de dependencia emocional.

dependencia emocional

 

¿Cómo se va gestando la dependencia emocional?

Cuando comenzamos a conocer a una persona, solemos sentirnos  eufóricos y llenos de energía.  Nos enamoramos y nos sentimos felices. Vemos en la otra persona a un ser maravilloso que parece perfecto y nos completa y complementa. Sin embargo, todos estos aspectos positivos nos pueden  impedir en ocasiones, observar objetivamente si se trata de la persona que comparte nuestros valores e ideales de vida más importantes.

Al continuar en la relación de pareja deberemos ser conscientes de en qué medida las diferencias que empiezan a aparecer entre los miembros de la pareja, son lo suficientemente importantes o no para nosotros y para la relación. La dependencia emocional puede aparecer al continuar en una relación en la cual estas diferencias cada vez son mayores, en la que poco a poco nos vamos encontrando a disgusto. Esta situación, de continuar puede dar lugar al amor irracional.

Leer más

mejorar nuestra autoestima

Mejorar nuestra autoestima

Tras reflexionar y acercarnos al concepto de autoestima en nuestro artículo anterior “Autoestima, ¿cómo nos valoramos?”, vamos abordar ahora qué podemos hacer para mejorar nuestra autoestima.

mejorar nuestra autoestima

¿Cómo se siente una persona con baja autoestima?

Una persona con una valoración negativa de sí misma a nivel social, laboral, personal, físico… suele sentirse insegura en alguna de éstas áreas, recela de sus propias habilidades y competencias y teme equivocarse a la hora de tomar decisiones. Suele necesitar la aprobación de los demás para ganar confianza, ya que no se fía de su propio criterio.

Del mismo modo, suele aparece un gran sentimiento de inferioridad a la hora de compararse y relacionarse con los demás, lo que puede ocasionar dificultades en sus relaciones interpersonales. Se encuentra constantemente ensimismada en sus pensamientos de duda y temor sobre lo que los demás piensen de ella, el temor a ser rechazada o no encajar con el grupo, a ser abandonada o ridiculizada.

Una persona en esta situación necesita trabajar para mejorar su autoestima y redirigir su conducta hacia sus áreas valiosas.

Leer más

autoestima

Autoestima, ¿cómo nos valoramos?

“Nunca conseguiré el puesto de trabajo de deseo; todos son mejor que yo”;” No debería haber dicho eso, no sé hacer nada bien”;“No me siento capaz de expresar lo que pienso”; “Tengo miedo de no gustarle”; “Que van a pensar de mí sí me quedo callada cuando todos me miran”; “Llego a la oficina y mi compañero no me devuelve el saludo. Seguro que he hecho algo mal y ahora no quiere saber nada de mí” … ¿Cuándo aparecen este tipo de ideas? ¿Cómo te sientes cada vez que vienen a tu mente? ¿Suelen desaparecer o se quedan contigo un tiempo? Este tipo de pensamientos son habituales cuando nuestra autoestima se encuentra deteriorada.

autoestima

Pero… ¿A qué nos estamos refiriendo cuando hablamos de autoestima?

Desde que somos niños nos relacionamos con nuestro entorno; con lo que nos rodea e interactuamos con otros, padres, madres, abuelos, hermanos, amigos, etc. A través de estas interacciones y de las experiencias que vayamos viviendo, vamos a ir aprendiendo tanto a relacionarnos con el mundo como a crearnos una idea de lo que nosotros somos. Es decir, vamos conformando nuestra identidad personal.

Así, en función de nuestras experiencias, de éxitos y  fracasos, de los mensajes que recibamos de los demás; iremos estableciendo un modo de relacionarnos con nosotros mismos y nuestra imagen de nosotros mismos. Construiremos nuestra autoestima, nos valoraremos como capaces o incapaces, resolutivos, buenos o malos, tranquilos, incompetentes, seguros, habilidosos o torpes…

Cuando nos ponemos hablar sobre la idea que tenemos de nosotros mismos, es fácil que nos encontremos con términos que pueden parecernos similares y los vemos a veces como sinónimos. Los utilizamos a diario para referirnos más o menos lo mismo, pero pueden confundirnos y alejarnos de una concepción ajustada y técnica. Vamos a pararnos a reflexionar sobre ellos para poder definir de una forma más clara el constructo que nos ocupa.

Leer más

Tratamiento depresión Madrid

Una de las principales causas de malestar psicológico en la población general es el estado de ánimo bajo o decaído. Sin embargo, ¿cuándo se trata de una reacción habitual ante un acontecimiento vivido y cuándo la tristeza forma parte de un trastorno del estado de ánimo por la que nos tenemos que preocupar?

Cuando nos suceden acontecimientos negativos es bastante frecuente que nos encontremos tristes y abatidos, así ante una pérdida personal, un despido laboral o una enfermedad, es totalmente comprensible que nos sintamos decaídos, desanimados o desconsolados.

Leer más

Somos especialistas en:
  • Ansiedad
  • Depresión
  • Ataques de ansiedad
  • Agorafobia
  • Terapia de pareja
  • Terapia sexual
  • Intervención en adolescentes
  • Trastornos adaptativos
  • Entrenamiento en habilidades sociales
  • Fobia social
Contacta con nosotros:
910 14 13 76 / 647 935 514
  • Información sin compromiso
  • Psicólogo de urgencias en Madrid

comunidad madrid
Centro autorizado por la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid
Número de Registro: CS15260

ACM psicólogos

Calle Ibiza 36 bajo derecha, Madrid 28009
Metro Ibiza L9 / Metro Saínz de Baranda L6-L9
Horario: 10:00 a 21:00h
Telf. 910 14 13 76
Mvl. 647 935 514

Aviso legal y privacidad

ACM psicólogos
Contacta con nosotros:
910 14 13 76 / 647 935 514

  • Información sin compromiso
  • Psicólogo de urgencias en Madrid
comunidad madrid
Centro autorizado por la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid
Número de Registro: CS15260

Calle Ibiza 36 bajo derecha, Madrid 28009
Metro Ibiza L9 / Metro Saínz de Baranda L6-L9
Horario: 10:00 a 21:00h
Telf. 91 250 36 92
Mvl. 647 935 514

Aviso legal y privacidad